Primera Sede Social.

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Fotos de las diferentes sedes sociales de nuestra institución, en estos mas de 100 años.

 

​Ante el importante crecimiento en volumen de trabajo y cantidad de asociados que ingresaban, ya en 1910 se debió alquilar un local en Bartolomé Mitre 1540 y se contrató como asesor a un joven abogado, el Dr. Gabriel Terra, que actuó por poco más de un año. Lo sustituyó el Dr. Roberto Mezzera. Al poco tiempo, el cargo fue ocupado por el Dr. Hugo Antuña, quien permaneció en él hasta su fallecimiento en 1944, y en su homenaje el Parque Social lleva su nombre.

 

En noviembre de 1912 se funda la Biblioteca Social, poniendo de relieve  que el desarrollo cultural y material fue preocupación constante de quienes desarrollaban la altruista tarea, dedicando horas y horas a la misma.

 

Llegado 1913 se había conformado una oficina administrativa y contratado al primer funcionario, Sr. Alberto Aldama. Nuevamente se debió alquilar un local más amplio para las oficinas, biblioteca y sede de las reuniones. La nueva sede fue Colonia 1170.

En 1917, un Festival en el Victoria Hall, apadrinados por D. Manuel Güelfi, se presentan el primer escudo y la bandera social; pero, en el año 1919, diseñado por el asociado artista-pintor, Francisco Mussetti se aprueba en asamblea de socios, el escudo e insignia que aún hoy, permanece en uso.

La respuesta social aumenta y en 1924 se adquiere el primer local propio en la calle Soriano 1227, en una finca que anteriormente fuera propiedad del Instituto Crandon.

 

Inauguración del Parque Social.

 

Inauguración Sede Social, Piscina Social - Frente Sede y Complejo Deportivo

 

Como proyecto social deportivo-recreativo de “la casa de campo de los choferes, en el año 1940, se adquirió una finca de más de 3 has. sobre la Av. De las Instrucciones nº 997, que se transformó en un parque de uso generalizado por los montevideanos, quienes en algún momento de sus vidas, han celebrado allí distintos acontecimientos. A comienzo de los años sesenta se construye en Soriano 1227, el edificio Ricardo A. Vila, actual Sede Social. Luego de un llamado a concurso de proyectos, se construyó el seleccionado por un jurado de la Facultad de Arquitectura, por lo que aún hoy, reviste ciertos rasgos de interés como patrimonio arquitectónico.

 

En la década de los noventa, y siempre con la preocupación de dar más y mejores servicios, se resuelve a pesar de momentos de mucha variabilidad económica, emprender la construcción (en un predio lindero a la Sede Social, terminado de adquirir en 1982), de un Complejo Deportivo con piscina climatizada, que se inauguró a mediados de 1997, con gran beneplácito de los asociados.

 

En sus comienzos, el Centro, integrado sólo por trabajadores del volante, fue dando respuesta a las inmediatas necesidades de éstos, tal como establece su Estatuto  Social: “los fines del Centro son: el mejoramiento moral y material del gremio, mediante la unión de sus asociados; interesarse por cuantos medios estén a su alcance para protegerlos en aquellos casos y circunstancias en que se hallaren comprometidos por los peligros que sólo ofrece la profesión, procurar la creación de vínculos de sociabilidad y confraternidad entre los mismos, elevar su nivel intelectual, cultural y moral, manteniendo relaciones amistosas con instituciones similares nacionales o extranjeras”(Art.1º).

Inauguración de la Biblioteca Social.

 

Lo importante es que no se cerró sobre sí mismo, sino que integró en su accionar a empleadores y a familiares de esos trabajadores; y hoy por hoy continúa siendo una institución cultural y social sin fines de lucro, que cuenta con casi 16.000 afiliados, que gozan de múltiples beneficios por una módica cuota mensual. 

Es para el Centro preocupación fundamental y permanente: el tránsito. Ello hace que siempre busque fortalecer su inserción en los ámbitos municipal, nacional e internacional a través de la integración a diferentes organismos y la propia realización o presencia en numerosos eventos temáticos, haciendo primar el valor de la enseñanza y formación, como elemento preventivo.

Es por eso que hoy, nuestro Centro ejerce la Presidencia de la Unión Iberoamericana de Conductores de Automotores, creada hace más de quince años y presidida por el Sr. Jorge Torres Cantalapiedra, actual titular de la Institución.

Con el advenimiento de la crisis de 2002, que sacudió no sólo a nuestro país, sino a la región, sobrevinieron serias dificultades que reflejadas en el ámbito del transporte, impactaron de lleno en nuestra masa social y por ende en nuestro Centro.

En este periodo, bajo el gobierno de la Lista “6” (la cual ha estado al frente de la Institución durante más de 30 años), y manteniendo el espíritu tesonero y emprendedor, que ha acompañado a lo largo de un siglo al Centro, se enfrentó el desafio de reencauzar la Institución.

 Así es que, luego de la lucha electoral del año 2004, asume un equipo joven, emprendedor y dinámico, que, conjuntamente con el apoyo del personal y el respaldo de la masa social en las urnas, sanean las finanzas institucionales y se lanzan ya cumplidos los 100 años, al ambicioso proyecto  de remodelación, reestructura y ampliación de locales, gestión y servicios. Entre otros, la modernización de instalaciones de todo el Edificio Sede y de los departamentos: Administrativo,  Jurídico, de Personal, Físico-Deportivo y Biblioteca, En esta última, se procedió al registro informático de las colecciones tanto de estudio como recreativa. También nuestro Parque social y recreativo ha tenido importantes mejoras; a modo de ejemplo: ampliación del Salón de Fiestas, remodelación de baños y vestuarios así como señalización integral. 

El Centro, durante su larga existencia, ha palpitado de cada momento histórico de la vida nacional, de acuerdo a cómo se ha visto afectada su masa social, pero hoy encontramos una Institución firme y pujante marcando rumbo en la defensa de nuestros choferes sin descuidar al resto de la masa social y comenzando a transitar sus segundos 100 años.

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Inauguración Biblioteca